Nuestra historia
Aromas que convierten momentos cotidianos en recuerdos.
Soy Juliana, la persona detrás de Organik.
Organik nació en 2020 de mi pasión por los aromas y de una idea sencilla: crear velas capaces de transformar cómo se siente un espacio.
Para mí, un aroma puede hacer mucho más que perfumar una casa. Puede recordarte una tarde de lluvia, un café sin prisa, un lugar al que quieres volver o simplemente hacer que tu hogar se sienta un poquito más tuyo.
Esa es la esencia de Organik: crear aromas que cuenten historias y acompañen momentos.
Todo empezó con una vela
Empecé Organik en el 2020, casi sin imaginar hasta dónde podía llegar.
Al principio fueron pruebas, mezclas de fragancias, pequeños lotes y muchas horas aprendiendo. Poco a poco fui descubriendo no solo cómo quería que olieran mis velas, sino también cómo quería que hicieran sentir.
Desde aquella primera vela hasta las colecciones de hoy, Organik ha evolucionado conmigo. Han cambiado los diseños, los aromas y muchas cosas por el camino, pero no la esencia: seguir creando cada vela de forma artesanal, cuidando cada pequeño detalle.

¿Por qué elegí la cera de soja?
Desde el principio tuve claro que quería crear velas que no solo olieran increíble, sino que también estuvieran hechas con materiales elegidos con cuidado.
Por eso elegí trabajar con cera de soja, una cera de origen vegetal que permite una combustión lenta y ayuda a que las fragancias se liberen de forma gradual, llenando el espacio de aroma sin prisas.
Para mí forma parte de la filosofía de Organik: menos producción en masa y más tiempo, cuidado y atención en cada vela.
Hechas una a una, con mis propias manos
Detrás de cada vela Organik hay un proceso que sigue siendo completamente artesanal.
Preparo la cera, selecciono cada fragancia, coloco las mechas, vierto cada vela y espero el tiempo necesario para que esté lista. Después llega el etiquetado, el empaquetado y ese último vistazo antes de enviarla.
Puede que no sea la forma más rápida de hacer velas, pero sí es la forma en la que quiero seguir haciendo Organik.
Porque cuando una de mis velas llega a tu casa, quiero que se note que no ha salido de una cadena de producción. Ha pasado por mis manos.

No creo solo aromas. Creo historias.
Cuando creo una vela, casi nunca empiezo pensando únicamente en cómo quiero que huela. Pienso en dónde quiero que te lleve.
A veces es una tarde viendo llover desde casa. Otras, ese momento después del café, una receta que nos recuerda a alguien o la sensación de regresar a un lugar conocido.
De ahí nacen nombres como Mientras llueve, Después del café, La receta perdida o Regreso a casa.
Porque para mí los aromas tienen algo maravilloso: pueden hacernos viajar, recordar y sentir sin movernos del sitio.
Y eso es precisamente lo que intento guardar dentro de cada vela Organik.

Ahora solo falta encontrar la tuya!!
Hay aromas que reconfortan, otros que despiertan recuerdos y algunos que simplemente hacen que quieras quedarte un poquito más en casa.
No necesitas saber de notas olfativas para elegir una vela. Solo pensar en qué te gusta y cómo quieres sentir tu hogar.
Por eso he organizado Organik por familias de aromas, para ayudarte a encontrar esa vela que parece hecha un poquito más para ti.
Gracias por dejar que Organik forme parte de tus momentos. 🤎
Juliana
Fundadora de Organik

